El vicepresidente del Centro Europeo de Derecho del Espacio de la Agencia Europea del Espacio (ESA) y catedrático de Derecho Internacional de la Universidad de Brest (Francia), Armel Kerrest de Rozavel, ha afirmado que el traslado de los llamados desechos o basura espaciales hacia 'órbitas cementerio' es una solución que sólo posterga el problema.
Así lo ha destacado Armel Kerrest, un experto que ha estimado en miles el número de satélites situados en órbitas cercanas y lejanas a la tierra, pero mostró su preocupación por los satélites no operativos o bien denominados "desechos espaciales, que son basura espacial que se encuentra girando en órbitas cercanas a la tierra, que crean problemas e, incluso, peligro al ámbito de la actividad espacial".
Kerrest ha insistido en que se trata de un "problema enorme", porque hay millones de desechos espaciales de diferentes tamaños, no sólo trozos grandes. "Algunos del tamaño de una bala y éstos son sumamente peligrosos, ya que pueden perforar una estación espacial o un satélite, incluso perjudicar a un astronauta que está haciendo un paseo espacial", ha declarado.
En este sentido, ha señalado que actualmente se está utilizando como solución el traslado de la basura espacial de las órbitas en las que se encuentra hacia otras, denominadas 'órbitas cementerio' u 'órbitas garajes', aunque ha aclarado que "no resulta efectivo con todo, ya que hay otros trozos que se mueven a una enorme velocidad en el espacio", por lo que a su juicio, lo que se viene haciendo "es postergar el problema".
Por otro lado, el especialista ha destacado la actualidad de los satélites, fundamentales en estos momentos, en la historia de la vida cotidiana de los ciudadanos, y ha puesto como ejemplo básico el de la meteorología. "Justamente, una de las aplicaciones que tiene la actividad satelital es que se puede conocer una región", ha dicho.
(EP, 01/09/10)
Compartir