El presidente de Pink TV, Pascal Houzelot, ha asegurado que su cadena cuneta en la actualidad entre 85.000 y 90.000 abonados. Esta cifra se situa en las previsiones de sus responsables, que anuncian cambios en la parrilla de programación.
El 25 de octubre de 2004 nacía en Francia, Pink TV, lanzada entre otros por los tres grandes grupos privados de televisión del país galo. Pink TV empezaba su andadura a través de los satélites Astra1 (19,2º Este) y Hot Bird (13º Este) como oferta suplementaria de CanalSatellite y TPS y también a través de las redes de cable. Su nacimiento se producía en en pleno debate sobre el matrimonio de gays o lesbianas y con el objetivo de conquistar a un público reputado por su fuerte poder adquisitivo.
Propietarios de Pink TV
TF1, el canal de más audiencia del país y tercer gran accionista del proyecto cuenta con el 11,5 % de la participación. Los otros propietarios son, por orden de importancia, su presidente Pascal Houzelot (30 %), Canal Plus (17,5 %), M6 (9,2 %), el grupo de telemática Connection (9,2 %) Lagardere (8,7 %), el financiero Francois Pinault (2 %), el patrón de moda Pierre Bergé (2 %) y fondos de inversiones.
Para obtener el visto bueno del Consejo Superior del Audiovisual francés (CSA), la autorización de Pink TV estuvo condicionada a que se comercialice como una opción separada de las ofertas de paquetes de cable, y tiene que invertir en la producción cinematográfica francesa y europea un 23,5 % de su facturación, frente al 21 % de otros canales que emiten por cable o por satélite.
Los directivos sustentan el esquema de su negocio en un 80 % en los abonos (nueve euros al mes inicialmente) y el resto en la publicidad, y para ello tratan de que cale la idea de que la comunidad homosexual (que en Francia ronda los 3,5 millones de personas, según un estudio demoscópico de Sofres) tiene un nivel de consumo sustancialmente superior a la media.
No obstante, los anunciantes se han mostrado hasta ahora cautos y algunos de los grandes grupos que más gastan en publicidad televisiva han preferido esperar resultados, e incluso algunos llegaron a dudar de que la efectividad de vender productos de gran consumo de forma selectiva a gays y lesbianas.
Aparte de las películas pornográficas de medianoche, Pink TV ofrece series de éxito probado como Queer As Folk o French and Saunders, grandes clásicos o inéditos de la cinematografía de temática homosexual, óperas, obras de teatro y danza, documentales o un debate semanal que presentará la conocida periodista Claire Chazal.
Antes de empezar, los responsables de la cadena, que contaba con un presupuesto de 12 millones de euros y una plantilla de una quincena de personas fijas, examinaron a unos 400 candidatos para seleccionar a los que se encargarían de otros programas de moda, deporte, viajes o entrevistas.
(26/06/06)
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