El pasado 31 de enero, un cohete Zenit-3SL que debía poner en órbita el satélite de comunicaciones NSS-8, estalló instantes después de su despegue desde una plataforma flotante en el Océano Pacífico tras varios días aplazándose la operación por el mal tiempo.
El satélite NSS-8, construido por Boeing, pertenecía a la empresa holandesa SES New Skies, filial de SES, y estaba destinado a suministrar servicios de comunicación a países de Europa, África, Oriente Medio, el subcontinente indio y Asia. En concreto, el satélite, que se tenía que haber posicionado a 56º Este, estaba dotado de 36 transpondedores en banda Ku y 56 repetidores en banda C. Tenía el objetivo de reemplazar en esta posición al NSS 703.
Tras este contratiempo, el viejo NSS-703 permanecerá en la misma órbita, al menos hasta el 2009, año en que se espera que pueda estar ya construido y presto para ser lanzado el satélite NSS-9.
(19/02/07)
|