Las dos televisiones navarras se hicieron en 2004, mediante concurso público, con sendas concesiones administrativas para la gestión del servicio de televisión digital terrestre.
De prosperar esta operación, la televisión vasca esquivaría la obligación de desembolsar al año casi un millón de euros (993.000) al Gobierno foral para poder desplegar su programación en digital por toda la Comunidad foral mediante la compra de un múltiplex para emitir.
Esta operación político-empresarial es alentada por los dirigentes socialistas vascos, en contacto con miembros del PSN, según fuentes del Ejecutivo. De hecho, la compraventa puede verse favorecida por los nuevos propietarios de Canal 4 Navarra, un grupo de empresarios afines al PSN y encabezados por Miguel Ángel Ancízar que, a primeros del pasado julio, acordaron la compra de la televisión al grupo PRISA (El País).
Así, la operación se plantea como una solución política a lo que en el último año se había convertido en un escollo para la buena sintonía entre el Gobierno de Patxi López y el de Miguel Sanz. Fue el 3 de julio de 2009 cuando ambos dirigentes políticos firmaron en Pamplona un protocolo de colaboración que ponía fin a años de diferencias entre ambas instituciones.
Sin embargo, un año después sigue sin solucionarse uno de los puntos del acuerdo: cómo va a emitir en Navarra la televisión vasca sus dos canales (ETB-1 y ETB-2).
El Gobierno, con reparos
El Gobierno foral conoce la operación que proyecta ETB. Aunque aún no ha tomado una decisión firme al respecto, todo indica que el Ejecutivo navarro no estaría en contra de hacer posible la captación de la ETB en Navarra, tal y como desearían sus socios del PSN.
No obstante, tiene sus reparos, sobre todo en lo que concierne a las cuestiones legales que implica la adquisición. Por eso, antes de posicionarse, el Gobierno foral espera que en las próximas semanas les presenten los contratos de compraventa para valorar su contenido.
En este contexto, el Gobierno foral, que nunca se ha opuesto a la digitalización de EiTB, ha recibido con desagrado las recientes declaraciones del director general del ente vasco, Alberto Surio. El jueves, Surio reiteraba su "la voluntad" de emitir en digital en Navarra "pero no a cualquier precio". El director general de Comunicación del Gobierno foral, Joaquín Ortigosa, califica las palabras de Surio como "un órdago con las cartas marcadas porque es conocedor de la operación que están diseñando a nuestras espaldas".
(Diario de Navarra, 31/08/10) |